Seguramente, es muy fácil decirlo, pero a veces, sino la mayoría..., es complicadísimo hacerlo. Sin embargo, mi obligación es expresarlo: NO TENGAS MIEDO. Y digo que es mi obligación porque a veces sigo necesitando recordármelo a mí mismo.
Pues no hay nada peor que vivir con éso dentro. Con la bestia devora-almas.
Así que no lo hagas. No lo tengas. ¡Jamás!
Alguien, una vez lo hizo. Me dijo que tenía miedo.